¿Y si se pudiera borrar de un plumazo el recuerdo de un accidente o un suceso tan traumático como una violación? Médicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico han dado un paso clave en esa dirección con un fármaco experimental. En ratones, han conseguido eliminar la sensación de miedo y reforzar su seguridad, generando una nueva memoria. El tratamiento empleado es un factor natural presente en el cerebro, llamado BDNF, que participa en múltiples formas de aprendizaje.
La psicoterapia puede obtener resultados similares con muchas sesiones y dosis de paciencia. Nadie lo había logrado con un fármaco, como han demostrado los científicos puertorriqueños. El avance se detalla en la revista «Science».
Para comprobar su efecto, primero sometieron a los roedores a un entrenamiento para inducirles el miedo. Cada vez que sonaba un timbrazo a los ratones se les daba una leve descarga eléctrica en sus patas. Al final, bastaba con que sonara el timbre para que las ratas se quedaran paralizadas por sus malas experiencias. Al día siguiente, una inyección del fármaco directa al cerebro (a la corteza prefrontal) les convirtió en ratones «sin miedo». Cuando sonaba el tono, los ratones se mantenían en movimiento, como si no temieran o no pudieran predecir la descarga eléctrica.
El tratamiento logró lo mismo que el llamado «entrenamiento de extinción», una forma de psicoterapia que causa la disminución paulatina de la memoria o el recuerdo traumático al crear una nueva memoria. Por ejemplo, si ponemos los dedos en un enchufe y recibimos un latigazo eléctrico, la próxima vez evitaremos ponerlos. Pero si alguien nos dice «quédate tranquilo, ponlos que no te va a dar una descarga y la descarga no llega», empieza a decaer la memoria original en favor de una nueva memoria o recuerdo. No se produce olvido, aunque se extingue la memoria de aquel recuerdo desagradable. Y esto es lo que consigue el fármaco experimental.
Reflejo condicionado
«El efecto es similar al del reflejo condicionado. La sustancia sustituye al entrenamiento», explica Gregory Quirk, psiquiatra y autor principal de el estudio.
Los experimentos de control revelaron que en ningún caso el BNDF alteró otros patrones de conducta como el movimiento o la ansiedad general.
Para el Instituto Nacional de Salud Mental, que ha apoyado la investigación, este experimento proporciona oportunidades para desarrollar tratamientos contra el estrés postraumático y otros trastornos relacionados con la ansiedad. El problema principal para luchar contra estos problemas es la imposibilidad de eliminar o reducir el miedo.
domingo, 6 de junio de 2010
La erupción del volcán de Islandia puede haberse detenido

El volcán islandés Eyjafjalljökull, en actividad desde hace más de un mes, ha dejado de estar en erupción, de acuerdo con el profesor de Geofísica de la Universidad de Islandia Magnus Tumi Gudmundsson.
"Las fotografías de infrarrojos muestran no más de 100 grados Celsius y eso nos dice que el cráter del volcán Eyjafjallajökull no registra ninguna actividad", afirmó el científico, según ha informado la radiotelevisión pública islandesa Rúv.
El experto islandés advirtió, no obstante, de que no se podía asegurar de momento si se trata de una interrupción temporal de la actividad o del final de la erupción.
El último parte del Instituto Meteorológico Islandés señaló que no se han detectado signos de expulsión de magma y que el temblor del volcán sigue bajando y ya está cerca del nivel anterior al inicio de la erupción el pasado 14 de abril.
Del único de los tres cráteres del volcán, situado al sur de Islandia, que estaba activo en los últimos días continúan saliendo grandes cantidades de vapor, pero nada de ceniza.
La nube de ceniza había alcanzado durante el día de ayer una altura máxima de 3.000 metros, menos de la tercera parte de los primeros días, y su color era muy claro, lo que reflejaba una baja concentración de partículas.
Desde que entró en erupción hace más de un mes, el Eyjafjallajökull provocó graves perturbaciones en el tráfico aéreo europeo, especialmente durante los primeros días, aunque las alteraciones se han vuelto a reproducir de forma intermitente en todo el continente.
En Houston tienen un (serio) problema

Con la estación de huracanes atlánticos a punto de comenzar, un nuevo análisis de expertos de varias universidades de Texas ha alertado de que una gran tormenta podría devastar la región de Houston/Galveston este año. Un informe publicado el pasado día 26 indica que incluso un huracán moderado podría poner en peligro decenas de miles de vidas en este área, donde además se encuentran una de cada cuatro refinerías de Estados Unidos.
"Existen clarísimos signos de alerta", asegura Phil Bedient, director del Severe Storm Prediction, Education and Evacuation from Disasters Center (SSPEED) y coautor del estudio. "Ike fue un huracán de categoría 2 y causó 30.000 millones de dólares de daños. Si esa misma tormenta hubiera descargado sólo 60 km más al sur, habría causado 100.000 millones de dólares de daños. Si golpeara la misma zona como un huracán de categoría 4, como Carla, los resultados habrían sido catastróficos".
Escasa protección
El nuevo informe ha sido elaborado tras dos años de trabajo de SSPEED por una docena de expertos de las universidades de Rice, Texas en Austin, Texas A&M, Houston, Texas Southern y varias instituciones que han evaluado los riesgos de inundaciones, los planes de evacuación, la vulnerabilidad industrial y los aspectos estructurales y no estructurales que podrían contribuir a mitigar el impacto de un huracán.
Entre otras cosas, el estudio indica que los diques y presas a los largo del Houston Ship Channel se demostraron poco efectivos durante el huracán Ike y no conseguirían proteger a las refinerías de una tormenta de mayor intensidad, o incluso de la misma si se produce más al sur.
Más del 65% de los puentes en la bahía de Galveston, por otra parte, resultan especialmente vulnerables (en la imagen, el puente principal de Galveston, después del Ike en 2008), mientras que la estructura de las autopistas que deverían evacuar al millón largo de habitantes de la región resultan inadecuadas.
Las montañas que crecen de la nada

Volcanes que surgen de la nada o que entran en erupción lejos de los límites de las placas tectónicas. Montañas que crecen espontáneamente en lugares donde no se las espera. ¿Qué ha pasado bajo nuestros pies para que se produzcan estos drásticos cambios en el paisaje? Científicos norteamericanos afirman que algunas montañas, entre ellas el sur de la Meseta Central española y otros ejemplos del Mediterráneo, pueden crecer por la presión del manto semilíquido de la Tierra, que empuja la corteza terrestre desde abajo. La investigación ha sido publicada en Nature.
«El ascenso y el hundimiento de diferentes puntos de la Tierra no se limita a la ubicación exacta del límite de placas. La actividad tectónica puede producirse lejos», explica Thorson Becker, investigador de la Universidad del California del Sur y uno de los responsables del estudio.
El artículo conecta el flujo del manto con la elevación y el vulcanismo en los llamados «cinturones móviles», fragmentos de corteza que flotan entre las placas continentales. El modelo podrá predecir la aparición de puntos volcánicos en este tipo de zonas, como la Cordillera de Norteamérica ( incluidas las Montañas Rocosas y Sierra Nevada) y los Himalayas.
Detectado por los GPS
Los científicos ya habían relacionado previamente el manto y el vulcanismo, pero este es el primer estudio que propone la conexión con los «cinturones móviles». Becker y su colaborador Claudio Faccenna, de la Universidad de Roma, creen que el manto que se hunde en el límite de las placas fluye de regreso más rápido, empujando la corteza y causando una elevación y un movimiento de la corteza que incluso puede ser detectada por los GPS. Este lento pero inexorable movimiento puede desplazar montañas, tanto gradualmente como por terremotos o erupciones. El estudio ha identificado dos cadenas montañosas formadas casi en su totalidad por el flujo del manto: El sur de la Meseta Central española y el Macizo Central francés.
La teoría de Becker y Faccena se deriva de la interpretación de la tomografía sísmica del manto, que proporciona una imagen de las profundidades de la Tierra como si fuera un TAC, utilizando ondas sísmicas en lugar de rayos X. Teniendo en cuenta que la velocidad de las ondas depende principalmente de la temperatura de la corteza y del manto -las ondas viajan más lentamente a través de la materia más caliente-, los autores utilizaron las diferencias de temperatura para modelar la dirección del flujo del manto.
¿Qué provocó el agujero de Guatemala?

Hace tan sólo unos días, la impresionante imagen de un agujero circular gigante que se abrió repentinamente y se tragó tres edificios en un barrio de la capital de Guatemala dio la vuelta al mundo. Al menos dos personas fueron arrastradas a las profundidades. Unas horas antes la tormenta tropical Agatha había azotado la zona y los geólogos que examinaron el fenómeno apuntaron la existencia de cuevas subterráneas bajo el terreno, pero la causa exacta de que se abriera la tierra en un círculo perfecto resultaba un misterio. ¿Qué fue exactamente lo que provocó la aparición de este hoyo mortal? El agujero, de sesenta metros de profundidad y treinta de diámetro, fue presentado como un sumidero o dolina, lo que en inglés se denomina «sink hole», una depresión natural en la superficie causada por procesos kársticos. Ocurre en regiones rocosas formadas por caliza y arcilla que han sido devoradas por aguas subterráneas. Sin embargo, algunos geólogos no están de acuerdo con echar la culpa sólo a la Naturaleza. Aseguran que el agujero es otra cosa, «mucho más peligrosa», en la que ha participado la mano del hombre.
«Sí, se parece mucho a un sumidero», explica a Discovery News Sam Bonis, un geólogo que trabaja en la zona y que ya vivió algo semejante en 2007. «Y una ballena se parece mucho a un pez, pero llamarle pez sería muy engañoso». En su lugar, Bonis prefiere el término «piping feature», algo así como «estructura de tubería» para definir el abismo, una etiqueta menos atractiva, pero una distinción importante. Los sumideros se refieren a áreas donde el lecho rocoso es sólido, pero ha sido destrozado por aguas subterráneas, formando un queso suizo geológico cuyos contornos son casi imposibles de predecir.
Un terraplén de piedra pómez
La situación en Guatemala es, según Bonis, bastante diferente, y más peligrosa. La mayor parte de la ciudad está construida sobre un terraplén de piedra pómez, como partículas de grava depositadas durante antiguas erupciones volcánicas. En algunos lugares, los desechos se amontonan sobre casi 200 metros de espesor, llenando lo que de otro modo sería un valle en forma de «V» sobre un lecho de roca. En el fondo, hay más piedra pómez.
Hace tres años, un agujero similar se abrió después de que una tubería de aguas residuales se rompiera a tan solo unas cuantas calles de dónde ocurrió el desastre del pasado fin de semana. Bonis formó parte del equipo científico que participó en la investigación. «Advertimos de que esto podría suceder de nuevo», señaló. Y así ha ocurrido. «Cuando el agua fluye de la escorrentía de aguas pluviales, el alcantarillado o cualquier tipo de corriente fuerte, carcome el material del suelo. No sabemos cuánto tiempo puede pasar antes de que éste se derrumbe. Pero una vez que se inicie el colapso, Dios nos ayude».
La ciudad de Guatemala acoge a 3 millones de habitantes -casi 1,5 viven en el centro-. El geólogo apunta que llamar sumidero al agujero, un fenómeno relativamente común en Florida, Texas, Alabama y otros estados de Norteamérica, distrae de una peligrosa situación que debería ser solucionada con una mejor infraestructura para las aguas residuales y la escorrentía de la ciudad. «No me gustaría estar en el gobierno en este momento», confiesa Bonis. «Hay muchas posibilidades de que esto ocurra de nuevo en cualquier lugar de la ciudad».
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